

Al regreso, bajandome del bus tomé el tren rumbo al ATP de Montecarlo (dije ducha? no, cierto? PUF! ), esperando que Fernando Gonzalez hubiese estado en la final... pero no contaba con que en semis le había tocado Roger Federer. Por lo tanto presencié la final entre Federer y Rafael "se me mete el pantalon en el culo" Nadal. El partido estaba un poco abúlico, Federer no se sentía bien en la cancha y llegaba tarde a las pelotas (ustedes saben que si un suizo llega tarde a algo significa que no está funcionando bien) y regaló el primer set 6x2. El segundo set lo ganó 7x6 dando una clase magistral de "como se debe ganar un Tie Break". El tercer set nuevamente mostró a un Federer desacomodado y a un Nadal jugando tal cual lo dicen su doping, 6x3 para el hispano. En el cuarto set vino lo increible: Nadal se puso 3x0 pero luego de un doble fallo errado del juez de silla (una pelota buena cobrada mala y una pelota 1m fuera cobrada buena) Federer se convirtió en el primer suizo al que yo veo realizar una expresión de sentimientos, maldiciendo al aire y tirando una pelota al medio del mediterraneo (si, la sacó del court). De ahí vino un tenis del tipo: "la clase no se compra en farmacias" y llevó el set al Tie-Break, el cual comenzó ganando 3x0. Pero Federer demostró que, contra todos los pronosticos, es humano y dejó una volea fácil en la red, permitiendo la reacción de Nadal quien se llevó el TB por 7x5.
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