Uno de mis placeres culpables es la pelicula "Can't Hardly Wait", la cual es la tipica pelicula teenager gringa (sino no seria culpable), donde se estereotipa a todos los integrantes de un "liceo" (es tan amplia la gama que hasta yo me identifico con uno, dejo a la imaginacion y conocimientos de cada cual la adivinanza), al margen que aparezca Jeniffer Love-Hewitt, la encuentro tan genial (a la pelicula) que incluso anoche me quedé hasta la 1 AM viendola (a la pelicula).
La historia tiene momentos no-ta-bles (y bodrios también, como el "final feliz" gringo, el cual la hace merecedora a un director's cut), pero el mejor de todos es un monologo que se manda Jenna Elfman (la Dharma de "Dharma y Greg") vestida de Angel y hablando sobre el significado del destino, y como uno debe correr a decirle a Barry Manilow (el que canta "Copacabana", y "Mandy") cuanto lo amamos, no importando la hora que sea.
Y la reflexion de esta noche es la misma sobre el destino: "el destino solo te lleva hasta alla, uno debe hacer el resto": cuantas veces uno no ha pensado que todo le sale mal? que todo esta' en contra? que tuvo la oportunidad y la perdio'? eso sucede simplemente porque uno llego' hasta la puerta, pero no se atrevio' a entrar.
En otras palabras: si quieres que las cosas pasen, entonces haz que ocurran.
Y en otras palabras: menos quejas y mas accion.
