lunes, febrero 27, 2006

Vacaciones!

Siguiendo el grandioso consejo de Cristina, finalmente y luego de 3 años tomé vacaciones.

El 30 de Enero a las 9 de la madrugada echamos las maletas, la tabla playera, las toallas, las bicicletas y las ganas al auto y partimos rumbo a Coquimbo, a un bonito y gran departamento con vista al mar que un amable caballero nos prestó para que descansaramos (previo pago de una ligera suma). El departamento fue un gran golpe de Cristina porque era un recinto cerrado, con piscina, quincho, canchas de paddle y a 20 metros del mar.

La idea original que rondaba en mi mente era levantarme a las 9 de la mañana para salir a correr/andar en bicicleta por la costanera, volver, descansar un poco, almorzar ligero, ir a la playa, jugar a las paletas, caminar, conocer los alrededores y de noche ver un poco de televisión y dormirme temprano...

Pero, apenas llegué el aire marino me dio sueño, y ese clima vacacional de la zona, abochornado en la mañana, nublado a mediodía y despejado en la tarde, invita a quedarse acostado abrazado y calientito hasta las 13 horas mas o menos. Así que todo mi plan se fué a las pailas pero fue para mejor porque eran VA CA CIO NES!.

¿Y qué se entiende por vacaciones sino descanso? (la RAE me apoya: Descanso temporal de una actividad habitual, principalmente del trabajo remunerado o de los estudios). Cristina se encargó que estas fuera mis mejores vacaciones y me atendió como un rey (como el rey que soy), preocupándose de mi descanso, de descansar ella y de satisfacer todos nuestros vicios.

Y así, cada día que pasaba, era un día de energía recuperada, de descanso total, de paseo en familia, alegria familiar, y por supuesto, de algunos kilitos extras (siguiendo los consejos de mi doctor que dijo: "Señor Bustos, cuide sus kilos") :-)

El 14 de Febrero, como muchos enamorados, fuimos con Cristina a cenar, la invité al casino de Coquimbo donde disfrutamos de una exquisita cena romántica y de una excelente pista de baile, donde dimos rienda suelta a nuestros cuerpos para que disfrutaran de la música, tanto así que ganamos un almuerzo en el restaurant del casino gracias a nuestra excelente performance (foto de la izquierda). Me porté tan bien que después de la cena y el baile... y al otro día quedé así (foto de la derecha).

Lo único que me queda agregar es: GRACIAS A LAS DOS POR ESTAS EXCELENTES VACACIONES.