"Bienvenido al club de antisociales, la membresía le da derecho a utilizar nuestras dependencias, acceder a nuestra biblioteca, cibercafé y le otorga descuentos en numerosas tiendas. Nosotros no hacemos reuniones".
Qué simple sería la vida si ser antosocial fuera un estado normal "en la sociedad", en otras palabras: ¿por qué debo socializar si no tengo ganas? ¿por qué debo sonreir si estoy concentrado pensando en algo serio (no confundir antisocial con amargado)? ¿por qué debo escuchar historias de vidas/hijos/gatos/perros/conejos/novi@s si de verdad me importan un pepino? peor aún, ¿por qué debo hacer como si me importara?
¿Qué acaso el "vive y deja vivir" no es en ambos sentidos?
